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El segundo aire que el TC le regaló a la oposición: el «factor Yasna» y la incipiente nueva unidad

Abril 28, 2021 3


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La verdad es que la oposición estaba contra las cuerdas. Hasta la mañana de ayer se encontraba literalmente entre la espada y la pared, con muy poco margen de acción y en jaque con el proyecto de tercer retiro –por muy cuestionable que fuera en varios puntos– que anunció el domingo en la noche el Presidente, Sebastián Piñera. Pero dos factores dieron vuelta el escenario a su favor: la inesperada resolución del Tribunal Constitucional (TC) que rechazó la admisibilidad del requerimiento presentado por La Moneda y el hecho de que, a diferencia de demasiadas ocasiones en los últimos tres años, los partidos y parlamentarios del sector lograron sacudirse su descoordinación política habitual, para actuar en bloque, unidos, coordinados y sintonizados.

Sin  flancos, descolgados ni grietas, el Gobierno no tenía chance alguna para una maniobra de último minuto en el Congreso, en pos de tratar de revertir su derrota política.

Hasta el lunes, la oposición aparecía prácticamente obligada a respaldar el proyecto gubernamental, como resguardo a que el TC, igual que en diciembre, fallara a favor de La Moneda, lo que liquidaba la iniciativa que ya había despachado el Congreso la semana pasada. “No podemos dejar a las personas sin un retiro”, fue frase común ese día entre parlamentarios del sector.

En partidos de la oposición fueron varios los que reconocieron que los caminos eran complejos  y que la capacidad de maniobrar era reducida, porque no era opción dejar a las personas sin un retiro y, además, había un temor respecto a la señal que pudiera captar la ciudadanía, en el sentido que les metieron “gato por liebre” y que eso fuera permitido por la centroizquierda, incluso, si se daba una discusión dura en el Congreso.

Es que Provoste –detallaron– se comunicó e informó en todo momento a las bancadas de oposición de sus conversaciones con el Gobierno, con lo que no solo despejó el fantasma de la cuestionada «cocina», sino que generó confianza entre sus pares. Fue por eso que se decidió el mismo fin de semana «darle un voto de confianza», como contó un senador, como una forma de llevar una voz única de la oposición por una vía institucional, ajena a intereses de candidaturas o dirigencias de partidos.

Esa misma jornada comenzaron diversas reuniones entre las directivas de los partidos de oposición y las bancadas parlamentarias, precisamente para –ante lo complejo de la situación– “evitar bochornos”, como fueron las versiones dispares y encontradas que hubo en el sector sobre una eventual acusación constitucional contra el Presidente Piñera. De paso, se reactivó un canal de coordinación que se había mantenido inactivo entre las bancadas opositoras del Senado y la Cámara de Diputadas y Diputados.

Si bien había un intento, hasta ayer en la mañana, el escenario era complicado para la oposición, por lo que se barajaban  tres opciones sobre el proyecto gubernamental: la primera, “podarlo” y dejar solo aquellos aspectos más beneficiosos, como el bono de 200 mil pesos para quienes ya estén sin fondos previsionales; el segundo, solamente tramitar el bono de 200 mil pesos; y el tercero, rechazarlo completo, una opción que en las conversaciones aparecía como la menos probable.

Sin embargo, algo fuera de todo pronóstico cambió el clima y el estado de situación: las palabras del ministro del TC, Iván Aróstica, a primera hora en la mañana de ayer. «Yo creo que todos los ministros van a abocarse no a repetir lo que dijimos el 30, no tiene sentido eso. Si alguien cree que vamos a calcar, no. Han ocurrido acontecimientos (…). Lo que revisará el TC no es de dónde viene la ley o competencias, sino cómo se ayuda a la ciudadanía”, sentenció.

Desde ese momento, en la oposición no pocos sintieron alivio y rápidamente se cambió el tono de las declaraciones. En efecto, mientras sesionaba el TC, se reunió toda la oposición en el Congreso, donde se estableció que se tramitaría el proyecto del Ejecutivo como un cuarto retiro de fondos previsionales, algo que no se hizo necesario, ya que al final de la jornada y ante la tremenda derrota sufrida en el Tribunal Constitucional, luego que este rechazara la admisibilidad de su requerimiento por 7 votos a 3, La Moneda capituló y retiró su iniciativa, optó por no presentar vetos y promulgó el proyecto de tercer retiro validado por el TC.

Un voto de confianza

En todo este panorama, la presidenta del Senado, Yasna Provoste (DC), jugó un papel clave. Afirman que fue fundamental para aglutinar a la oposición, como también para retomar los lazos con las bancadas de la Cámara de Diputadas y Diputados. En la centroizquierda explicaron que eso se logró gracias a la «transparencia» y «actitud proactiva» que –subrayaron– demostró la parlamentaria estos días, precisamente desde fines de la semana pasada, cuando fue contactada por La Moneda como interlocutora.

Es que Provoste –detallaron– se comunicó e informó en todo momento a las bancadas de oposición de sus conversaciones con el Gobierno, con lo que no solo despejó el fantasma de la cuestionada «cocina», sino que generó confianza entre sus pares. Fue por eso que se decidió el mismo fin de semana «darle un voto de confianza», como contó un senador, como una forma de llevar una voz única de la oposición por una vía institucional, ajena a intereses de candidaturas o dirigencias de partidos.

La buena relación de Provoste con los jefes de comités de senadores le permitió una mayor fluidez para lograr consolidar su liderazgo, el que es valorado también en la Cámara Baja, donde le reconocen una buena capacidad de gestión y ser un buen canal para mantener conexión entre ambas Cámaras, la que ha sido bastante intermitente. “Creo que ayudó enormemente el estilo de liderazgo de Yasna Provoste. Se ha tomado la molestia de hablar con todos los líderes de toda la oposición, incluidos el PC y el Frente Amplio. Es muy acogedora y absorbe las diferencias con mucha facilidad”, destacó el jefe de bancada de diputados DC, Daniel Verdessi.

Un senador socialista acotó que tiene un “liderazgo participativo” y que cada intervención de la parlamentaria ha sido luego de hablar con las bancadas. Destacó que, además de tener esa disposición, ha sido clave su tono, directo y claro con el Gobierno.

En otras bancadas coincidieron, pero también insistieron en que fue importante la reflexión que ha habido en el sector sobre los errores cometidos en el pasado. “Aprendimos la lección”, puntualizó un senador, que agregó que esto abre una posibilidad para mantener este diálogo de manera constante con miras a otros proyectos, y que esta unidad y coordinación no sean solo otro episodio fugaz.

Es que el tema del tercer retiro no termina aquí. Están sobre la mesa los proyectos que anunció ayer el Presidente y esta coordinación y buen manejo mostrados hasta ahora en la oposición deberán sortear el mecanismo para recuperar ahorros previsionales y el pago de impuestos, donde existen diferencias.

Diputados y senadores del sector creen que esto le abre la puerta a la discusión de otros aspectos, como la reforma previsional y una Renta Básica de Emergencia. Precisamente, Provoste ayer en la tarde llamó a La Moneda a sacar adelante una Renta Básica Universal, mientras que la diputada de Convergencia Social, Gael Yeomans, afirmó que la forma de frenar futuros retiros de fondos de pensiones es “avanzar en una Renta Básica de Emergencia y contar con otros recursos, como el impuesto a los superricos”.

Algunos en la DC piensan que es una buena oportunidad para que el Gobierno comience un diálogo más permanente con la presidenta del Senado, para instalar acuerdos básicos que permitan avanzar en proyectos más profundos, como la reforma de pensiones, y canalizar más rápidamente la información con la oposición, ante los resquemores que genera el ministro de la Segpres, Juan José Ossa.

Si bien no ha sido un tema conversado en las últimas horas, siguen existiendo matices respecto a una posible acusación constitucional contra Piñera. Diputados que la promueven afirmaron que lo sucedido ayer no cambia en nada el escenario y que se siguen analizando los antecedentes con abogados, pero otros ya consideran que no sería positivo para la oposición, en el actual contexto, promoverla, pues podría profundizar la crisis y afectar la unidad que se logró construir en medio de este huracán político.

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