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Tercer retiro: los costos políticos de la última vuelta de carnero de La Moneda

Abril 27, 2021 6


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Como toda estrategia de la administración piñerista –llena de ripios, de flancos abiertos, letra chica, con un evidente problema de conducción política y muy tardía–, la carta bajo la manga que sacó La Moneda el domingo en la noche, con el anuncio presidencial de un proyecto propio de tercer retiro desde las AFP, no apunta a solucionar los problemas económicos de fondo de la ciudadanía generados por la pandemia y la crisis, menos a marcar una ruta política clara para los próximos meses de gestión. El objetivo fue claro: intentar sacar a flote la imagen de un Mandatario que vive momentos muy oscuros, con las cifras más bajas de apoyo ciudadano y con una coalición a la que poco y nada le queda de tal. No por nada, ayer en Palacio afirmaban, con un evidente conformismo: «Estamos mejor que el viernes».

Mirada bien a corto plazo, eso hubo en La Moneda. Si bien no hay garantías del resultado que esta apuesta pueda propiciar, ya que no convenció a nadie en la oposición el proyecto de retiro del Gobierno, y Evópoli no solo se restó del anuncio sino que además lo cuestionó abiertamente ayer durante todo el día, en Palacio sacaron cuentas alegres por el hecho de haber logrado «la foto» del Presidente Piñera con los timoneles de RN y la UDI, además de cuatro de los cinco precandidatos presidenciales del sector: Mario Desbordes, Evelyn Matthei, Sebastián Sichel y Joaquín Lavín. Claramente, un intento de unidad con miras a la elección de constituyentes, alcaldes, concejales y gobernadores regionales del 15 y 16 de mayo próximos.

En el oficialismo dicen que el Presidente Piñera apostó por dar señales a los intereses de sus partidos, al menos a los dos más grandes, como son Renovación Nacional y la UDI, con el fin de recuperar algo de piso político y, de esta manera, intentar volver a tener algo de control de una agenda.

A pesar de los cuestionamientos de toda índole, en La Moneda defienden la estrategia y el momento de aplicarla. Explicaron que la decisión de mantenerse al margen de la discusión del tercer retiro hasta este momento se debió a que, de haberlo hecho antes, se podía haber dado a entender que se “avalaba” este tipo de discusiones. Una versión bien contradictoria a la luz de los hechos, considerando que ante el primer retiro el Presidente no recurrió al TC y, en el segundo, sí presentó un proyecto propio antes que el debate avanzara al punto del despacho total.

El Presidente Piñera está aplicando el mismo libreto político que usó a fines de año con el segundo retiro: denostar la opción del retiro de fondos, llevar el tema al Tribunal Constitucional (TC) y, ante la división de su sector, sacar un proyecto propio. La diferencia es que ahora estiró tanto el elástico, dejó una vez más en evidencia su debilidad política y de sus ministros ante las contundentes derrotas en las votaciones del Congreso y tensionó a tal nivel la institucionalidad, que aplicó la solución demasiado tarde y, si bien aplacó algunos incendios, abrió otros focos de conflictos. No siempre desvestir un santo para abrigar a otro es una fórmula acertada.

En una entrevista a Ex Ante, el analista Daniel Mansuy evidenció la profundidad del daño provocado por las maniobras del Mandatario y sentenció que “ni en sus peores momentos (Salvador) Allende perdió el apoyo de sus parlamentarios”, aludiendo al abandono total que más de la mitad de Chile Vamos hizo de las directrices presidenciales, para apoyar el proyecto de tercer retiro que se originó en la Cámara de Diputadas y Diputados.

El senador RN, Manuel José Ossandón, cuestionó con dureza tanto el manejo del Mandatario como la iniciativa en sí:  “Presentar este proyecto implica un intento de doblegar al Congreso y profundizar la crisis institucional que está instalada, con parlamentarios que están pidiendo inhabilitarlo (…). El anuncio del Presidente Piñera solo viene a confirmar que hay un vacío en la conducción política de la nación”.

No fue el único. Un permanente aliado de Piñera, el presidente de la multigremial de emprendedores, Juan Pablo Swett, cuestionó al Jefe de Estado con dureza: “Muy mal el Presidente Sebastián Piñera, anuncia impuesto a la contratación de un 1% a las MiPymes, habla de ayuda a las Pymes y no anuncia NADA».

A pesar de los cuestionamientos de toda índole, en La Moneda defienden la estrategia y el momento de aplicarla. Explicaron que la decisión de mantenerse al margen de la discusión del tercer retiro hasta este momento se debió a que, de haberlo hecho antes, se podía haber dado a entender que se “avalaba” este tipo de discusiones. Una versión bien contradictoria a la luz de los hechos, considerando que ante el primer retiro el Presidente no recurrió al TC y, en el segundo, sí presentó un proyecto propio antes que el debate avanzara al punto del despacho total.

El mal menor

El desmarque de Evópoli sin dudas que generó ruido y no pasó inadvertido en el Gobierno, pero varios en la interna de Palacio aseguraron que es un costo menor que se tuvo que pagar, considerando la magnitud del problema que enfrentaba Piñera. Es más, hay quienes en La Moneda dicen no entender del todo la reacción “exagerada” de Evópoli y su abanderado, Ignacio Briones, que ayer se paseó por diversos medios de comunicación criticando el proyecto gubernamental, considerando que no se acogió la idea de Lavín de recurrir a los Fondos del Seguro de Cesantía y que sí se tomó en cuenta la que hizo Evópoli sobre la transferencia directa.

Hasta último momento, dicho partido fue el único que apoyó a Piñera en su resistencia al tercer retiro y, salvo un diputado, todos sus otros parlamentarios rechazaron el proyecto del Congreso en todas sus instancias, asumiendo los costos políticos “no menores” que eso les generaba. Por eso, la vuelta de carnero fue entendida como una traición al papel de escuderos del Mandatario y del Gobierno que han hecho, en momentos en que resulta totalmente impopular aliarse con La Moneda y cuando todo el resto del oficialismo, incluidos los presidenciables, tratan de marcar la mayor distancia posible.

En entrevista con La Tercera, Briones acusó que “no estamos de acuerdo con esta forma de hacer política y por eso no fuimos a La Moneda ayer. Estamos en desacuerdo en la forma y el fondo con este modo de hacer política, que antepone los intereses electorales de los distintos parlamentarios al bienestar futuro de las personas”.

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